La operación se convierte en una restricción
Cuando un edificio permanece ocupado, horarios, ruido, polvo, rutas de vida y seguridad, entregas, cortes y movimiento de usuarios forman parte del plan de construcción.
Estas restricciones deben mapearse con el propietario y el equipo de instalaciones antes de comenzar.
La protección debe mantenerse
Barreras, protección de pisos y acabados, presión negativa, señalización y rutas controladas deben funcionar durante cada fase, no solamente el primer día.
Las responsabilidades de inspección y mantenimiento deben ser explícitas.
Comunicar el próximo impacto
Los ocupantes necesitan información clara sobre qué cambiará, cuándo ocurrirá, cuánto durará y con quién comunicarse.
Un ritmo predecible reduce interrupciones y permite responder cuando cambian las prioridades operativas.

